Déjà Vu
Valencia junio 2021
Confieso que llego a casa un poco decepcionado y con la sensación de déjà vu.
–¡Esto me suena… y viene de lejos!–
Este año sí que habrá conciertos en la Fira de Juliol en Viveros y también en el Festival de Jazz organizado por el Palau de la Música de Valencia. Como todos los años que hay actuaciones especiales, me gusta ir al menos a una o dos. También como todos los años comienzo las gestiones: leer bien los carteles, entrar en páginas web buscando información y fechas, intentar comprar entradas a través de internet, y cuando compruebo que no tengo opción, empiezo a enviar emails, hacer llamadas de teléfono y ahora acabo de llegar del Palau de la Música para hablar en persona con ellos… ¡Uf!
Es cierto que la mayoría de personas con las que hablo me tratan con amabilidad, pero por debajo, o por encima, hay una administración que no facilita nada las gestiones cuando una persona quiere acceder a este tipo de eventos con una silla de ruedas. Y son demasiado años viendo lo mismo. No busco privilegios y que se me vea más de lo que ya se me ve por mi silla, sino poder acudir con la misma facilidad que cualquier persona. Ni siquiera pretendo ya poder elegir el sitio desde el que me apetece ver el espectáculo como hace la mayoría.
Pues esta es la historia de este año 2021.
1 – Por una parte, el concierto al que quería asistir en Viveros tiene todas las plazas reservadas para personas con movilidad reducida ocupadas. Me han contestado enseguida y eso es de agradecer. Al menos hay sitio donde algunas personas en mi situación van a poder disfrutar, pero habrán unas 1000 ó más plazas estándar y no sé cuántas para sillas de ruedas pero dudo que lleguen a 10. Yo me pregunto si es tan difícil hacer hueco para más personas con problemas de movilidad en un espacio al aire libre, con sillas no ancladas al suelo y que no pesan… ¿Es tan difícil que se les ocurra pensar así a los que organizan este tipo de eventos? ¿Hay que recordarlo cada año? Todavía recuerdo una carta que escribí al Ayuntamiento sobre 2006 para pedir plazas desde las que se pudieran ver los conciertos de la Fira de Juliol en Viveros, desde una silla de ruedas… Desde luego han cambiado cosas, Valencia es una ciudad bastante bien adaptada, pero todavía quedan detalles que a veces no comprendo.
2 – La otra parte de mi escrito hace referencia al Palau de la Música, del que tuve un abono durante 6 años. Durante los años 2010 a 2016 fui viendo cómo poquito, muy poquito a poco se adaptaba su sala principal a la entrada de una persona con silla de ruedas y también se habilitaba una rampa para poder prescindir de los ascensores. Ahora ya hay sitio reservado, el problema es que está en la zona más costosa y no hay otra opción posible. Si quiero ver un concierto en el Palau tengo que pagar la entrada más cara. En tantos años, he hablado con la mayoría del personal muchas veces. Hace tiempo me preguntaban ¿por qué no te vemos? ¿ya no vienes a los conciertos? La respuesta era siempre la misma y las caras de asombro de los que me escuchaban también. He escrito alguna queja, alguna sugerencia… Aquí levanto mis hombros y pongo cara de circunstancias.
Hace unos días, el 24 de junio, estuve buscando en internet la manera de reservar un concierto para el festival de jazz. Este año el Palau está cerrado por obras y los conciertos se celebran en el Teatro Principal, podrían haber elegido algún otro sitio, pero es así. En la web no encuentro forma de comprar entrada para mi, por lo que envío un email al contacto. Al día siguiente me contestan indicándome un número de teléfono al que llamar. Llamo y me pasan con taquillas. La persona que me atiende me dice que cree que el Teatro Principal no tiene ningún espacio para una silla de ruedas y me pide que envíe un email al jefe de taquillas. Mando ese correo el día 25 y a día de hoy, 30 de junio, todavía no he recibido ninguna contestación, por lo que he decidido presentarme en el Palau para intentar solucionarlo. De nuevo la persona que me atiende me dice lo mismo, que piensa que no hay plazas reservadas en el teatro. Entra para hablar con el jefe de taquillas y cuando sale me dice que no está pero que le ha dicho que le deje mi teléfono y se pondrá en contacto conmigo mañana día 1 de julio.
Al concierto me gustaría ir con amigos, pero veo cómo van pasando los días y supongo que quedarán menos entradas… ¿Te atreves a ponerle final a esta historia?
Esta situación que vivo con mi lesión medular, me ha enseñado mucho, día a día vivo algunas experiencias diferentes al resto, pero entre otras cosas he ganado paciencia y sobre todo, me doy cuenta de que reacciono menos visceralmente, me enfado menos ante situaciones como estas y vivo más feliz. Aún así, si puedo dar un empujón para que busquen soluciones aquí está mi escrito/reflexión.






