El apagón
Valencia 29 abril 2025
Ayer confieso que me llegó la ansiedad por momentos. Es una sensación de ser manipulado y estar en manos de alguien sin escrúpulos porque la oscuridad en la que están no les deja ver. Una sensación de claustrofobia porque mi destino depende de otros…
Veía mi discapacidad como un hándicap aún mayor para no poder moverme de casa, no poder salir, no tener comida… pero todo eso eran proyecciones mentales que no son reales… y si escuchaba a la gente en la calle, cada uno decía algo como “han dicho que van a ser de 6 a 7 días”, “Es en toda España”, “es en toda Europa”, “que es solo el principio de lo que viene”, “que si un ciber ataque”, así que fue una buena prueba para intentar estar en el presente, conectado con mi esencia… Tantas lecturas en la que he leído que van a ocurrir estas cosas y que tenemos que estar centrados, que no estamos solos y que hay una miriada de seres ayudando a hacer el cambio… Buena prueba para no ceder mi poder y confiar, porque el universo tiene más imaginación que yo y además piensa más bonito…
Ayer bajé con mi silla eléctrica a la calle para ir a comer con una amiga… Minutos después comenzó el apagón aquí en Valencia (no me quedé dentro del ascensor ¡gracias!) Luego fui viendo como no funcionaban los semáforos. Era fiesta en la ciudad y hacía un tiempo maravilloso así que había mucha gente en la calle paseando, pocos coches, por lo que había menos ruido y entonces vi gente en las puertas de los restaurantes “se ha ido la luz y es en toda España”. Guau… Cuando llegó mi amiga habíamos podido hablar apenas por teléfono para indicarnos en qué esquina quedábamos y entonces comencé a sentir dolor en mi vientre y ansiedad. Mi mente se iba a escenarios futuros: “Ya nos tienen en sus manos y donde querían”, “no tenemos comida y no sé si podremos comprarla porque las tarjetas no funcionan, nuestro dinero es pura virtualidad…” En mi caso sin ascensor no puedo subir a mi casa, así que me fui a buscar a mis hermanos que celebraban en el local de su falla la festividad de San Vicente. Antes pasamos por mi casa y recogimos una silla manual. La eléctrica la dejaría en la falla y me llevarían a casa en la manual para poder subir. Intentaba aplicar todo lo aprendido durante estos años, estar en el presente, respirar pero reconozco que mi mente cuando se dispara es muy potente (¡socorrooooo!…me río y me espanto a la vez…) Tantas veces que he leído últimamente que podrían ocurrir cosas a sí y que debemos estar tranquilos, porque no estamos solos y vamos a ser atendidos… Sin embargo, toda mi sensibilidad está a flor de piel y no sé si lo que siento es mío o es del ambiente… Qué gran prueba para poner en práctica tanta teoría de libros, de cursos…
Y por otra parte ¡¡qué dependientes somos de ciertas cosas!! Hemos ido creando tantas necesidades que si nos las quitan, nos vemos perdidos. Incluso el no poder comunicarnos con un móvil es un problema, cuando no hace tanto tiempo no existían y vivíamos bien…
Se me ocurrió también pensar que me gustaría poder comunicarme de forma telepática para estar conectado sin interferencias…
Doce horas después volvió la luz, pero he dormido intranquilo, como sigo ahora de buena mañana… Espero que me traigan mi silla para bajar a la calle a comprar y tomar el sol para recargar pilas… Sigo raro, así que a poner en práctica todo lo aprendido… ¡¡CONFIA y SUELTA, TODO ESTA BIEN!!






